Comisionado pide a Justicia medidas en la cárcel de Canelones

Miércoles 25 Julio , 2018

Polo educativo productivo, enseñanza de oficios y técnicos

 

El Comisionado Parlamentario Penitenciario pidió a las dos jueces de Ejecución y Vigilancia de Canelones que se intime al Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Rehabilitación a tomar medidas concretas para superar las muy malas condiciones de la cárcel departamental, y en particular de su Módulo 2.

 

En la Unidad No. 7 Canelones, del Instituto Nacional de Rehabilitación, hay unos 850 internos, de los cuales unos 550 se encuentran en el Módulo 2. Desde 2016 el Comisionado Parlamentario Penitenciario ha planteado en sus informes al Parlamento y al Ministerio del Interior las graves carencias que tiene esa cárcel, estableciendo en su Informe Anual 2017 que la misma está entre aquellas –un tercio del total- donde hay “condiciones crueles, inhumanas o degradantes”. Ahora, el Comisionado Parlamentario ha recurrido a los Jueces de Ejecución y Vigilancia, cuyo rol fue detallado en el nuevo Código del Proceso Penal, quienes tienen la tarea de cuidar que las penas privativas de libertad sean cumplidas sin dañar la dignidad humana.

 

El Comisionado Parlamentario explicó que durante los meses de junio y julio se hizo un relevamiento de esa cárcel y en particular del Módulo 2, donde están las peores condiciones de reclusión. Se pudo constatar que las malas condiciones persisten en el tiempo generando violencias de todo tipo, pese al esfuerzo de la dirección del establecimiento y su equipo, “que deben lidiar con una dramática falta de recursos humanos, logísticos, materiales y técnicos”.

 

“Recorrimos con nuestro equipo –aparte de que vamos a la cárcel semanalmente- todo el Módulo 2, yendo celda por celda preguntando a los internos sobre sus necesidades concretas para poder salir adelante en la vida y en paz. Hubo 333 internos que nos dieron su consentimiento por escrito para que hiciéramos planteos a las autoridades para que en el lugar se estableciera la enseñanza de oficios –hoy inexistente-, actividades productivas, se empezara a dar asistencia psicológica y para que se tomaran medidas para mejorar la convivencia y bajar la violencia. Es un mandato muy fuerte. Los propios presos lo están diciendo: queremos rehabilitación para que no haya violencia, queremos tener oportunidad de un nuevo proyecto de vida”, dijo el Comisionado Parlamentario.

 

En la acción presentada ante los dos jueces de Ejecución y Vigilancia de Canelones, se pide que el Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Rehabilitación tomen medidas concretas para atender la crítica situación. “No pedimos un plato volador, hacemos un planteo posible y acotado, para bajar la violencia y la deshumanización. No podemos quedarnos de brazos cruzados si un módulo, como el Módulo 2 de Canelones, para 550 personas, no tiene ninguna enseñanza de oficios, no tiene actividades productivas, no tiene educadores que ayuden a crear una buena convivencia, no tiene atención psicológica ni programas contra las adicciones. Eso es una cárcel del siglo XVIII para una realidad del siglo XXI”, anotó el funcionario.

 

En el petitorio elevado a los jueces encargados del control de la ejecución de la pena, el Comisionado pidió que se intimara al Ministerio del Interior y al Instituto Nacional de Rehabilitación a proceder en 150 días al cierre del Sector B del Módulo 2, que ofrece muy malas posibilidades de rehabilitación, y a implementar allí “un Polo Educativo Productivo, donde se desplieguen aulas, talleres y un espacio recreativo para la realización de actividades socio educativas”. También se pide implementar un programa de enseñanza de oficios (detallándose los pedidos de los internos), que se haga una revisión general del establecimiento para mejorar su funcionamiento general en  base a mejoras edilicias y nuevos programas de rehabilitación y que se conformen los equipos técnicos y de asistencia de salud mental y psicológica para disminuir la violencia existente en el centro y favorecer la integración social.

 

Convivencia y programas educativos

 

En el escrito se señala sobre el Módulo 2 en particular: “Como se dijo, buena parte de los internos deben permanecer la mayor parte de su tiempo de reclusión encerrados en su celda, con otros internos, con la única expectativa de salir un rato al patio exterior en algún momento de la semana (si todo va bien, dos veces por semana, una hora, si las cosas van mal, por el motivo que sea, se suspende ese “recreo” de las durísimas condiciones de convivencia y supervivencia). Todo esto hace que las relaciones interpersonales sean tensas, violentas, utilitarias, donde el “sobrevivir cada día” y conseguir las cosas necesarias para ello (jabón, complemento alimentario, comunicarse con alguien) es el objetivo de cada uno. Impensable en ese clima construir un nuevo proyecto personal o elaborar metas para la próxima vida en libertad. Si sobrevivir, sobrellevar las peleas, tensiones, amenazas, chantajes y agresiones es la gimnasia diaria, nada de futuro se puede elaborar, ningún proyecto de vida en comunidad puede echar raíces allí, cuando la vida está en constante riesgo”.

 

Derecho a la vida

 

La situación es considerada tan preocupante, que el planteo se funda en el “derecho a la vida”: "Esta acción encuentra su fundamento central en el derecho a la vida, recogido en el art. 3 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, ya que las muy malas condiciones de reclusión existentes en la cárcel de Canelones y en particular en el Módulo 2, con su explosiva violencia y deshumanización, constituyen un serio riesgo a la vida y la integridad física de las personas. Primero en su sentido literal y directo, ya que quienes allí están tienen riesgo de vida, por la violencia, las amenazas y los enfrentamientos que suscita la falta de intervención psico socio educativa en el lugar. Y segundo, en sentido más amplio, porque las condiciones existentes implican un constante deterioro de la calidad de vida, donde las personas que estén sometidas a ese régimen perderán capacidad de relacionarse adecuadamente con los demás y verán agravados todas las carencias o vulnerabilidades que podían tener antes de ser privados de libertad”.

 

Ver texto completo aquí: Acción Canelones.pdf