¿Qué es trato cruel, inhumano o degradante?

Miércoles 12 Mayo , 2021

El Comisionado Parlamentario presentará el jueves 13, en el Canal de YouTube del Parlamento del Uruguay, el informe especial elevado a ese Poder del Estado sobre “Cárcel, dignidad y derechos humanos”. El documento enfatiza que, según las normas nacionales e internacionales, el objetivo del sistema carcelario es “dar tratamiento” para favorecer la reintegración social, y que cuando eso no ocurre “existe trato cruel, inhumano o degradante”.

 

El documento que presentará el jueves 13 el Comisionado Parlamentario, Juan Miguel Petit, a través del Can de You Tube  del Parlamento, analiza la evolución del concepto de trato cruel inhumano y degradente desde su incorporación en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y su aplicación a la realidad penitenciaria. El informe, señala que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, aprobado por las Naciones Unidad en 1966 y ratificado por Uruguay, en consonancia con la Constitución del Uruguay y otras normas legales, señala que “El régimen penitenciario consistirá en un tratamiento cuya finalidad esencial será la reforma penitenciaria y la readaptación social de los penados”.

 

Según afirma el Comisionado, “la noción de tratamiento dentro de la ejecución penal, refiere a dos cosas: a condiciones de vida con acceso a aquellos bienes que permiten el desarrollo humano o sea educación, cultura, trabajo, salud, deporte, cultura, y también la atención específica a problemas concretos, asistencia a la adicciones, atención de salud mental, atención sanitaria”. Prosigue el Comisionado que “cuando no hay tratamiento, hay trato cruel, inhumano y degradante, porque la persona cuando no puede desarrollarse no queda igual se degrada, empeora, cae, y es responsabilidad del Estado tener políticas que eviten eso dando rehabilitación”.

 

El documento señala que: “Tratamiento refiere a un conjunto racional y planificado de acciones orientadas a determinada finalidad, en este caso reparadora o integradora. Nada más lejos del tratamiento que una cárcel sin actividades”.

 

El documento, que afirma que “el respeto a la dignidad es la presencia de tratamiento, y el tratamiento es el ejercicio de los derechos”, concluye que: “En el siglo XXI, el sistema penitenciario de be tener un nivel de acceso a oportunidades y servicios sociales, laborales, educativos y culturales, similar al existente en la sociedad exterior. Estar forzado a vivir en privación de libertad en un contexto violento, amenazante, inestable, conflictivo o pobre en oportunidades constituye un trato cruel, inhumano o degradante y podría incluso significar tortura”.

 

Según el Comisionado, este marco normativo de derechos humanos es la base para avanzar hacia una política pública que involucre a todo el Estado en el tratamiento carcelario. Dice el funcionario que: “Es una gran desafío para todos los poderes del Estado. No avanzar en ese camino con condenará a seguir teniendo un sistema gigante, poco rehabilitador y con una gran reincidencia, o sea un gran generador de delito. Innovar, seguir reformando, avanzar en política pública en esto, es una de las llaves para proteger la vida de todos los ciudadanos”.

 

Ver Informe Completo aquí