AMARILLA INFORMÓ PROYECTO QUE PROHÍBE EXPLORACIÓN Y/O EXPLOTACIÓN DE HIDROCARBUROS CON FRACKING

Miércoles 08 Junio , 2016
Cámara de Representantes

El Presidente de la Cámara de Representantes, el diputado Gerardo Amarilla presentó este miércoles 8 en la Comisión de Industria, Minería y Energía de la Cámara de Representantes, un informe respecto al proyecto de prohibición exploración y/o explotación de hidrocarburos mediante fractura hidráulica a la luz del artículo 47 de la Constitución.

En la iniciativa se propone un artículo único que incluye algunas referencias al marco jurídico ambiental en el que se incluye la norma propuesta, y se destaca el artículo 47 de la Constitución de la República así como particularmente los principios preventivo y precautorio, reconocido por la Ley General del Ambiente.

En cuanto a la parte propiamente dispositiva se establece: a) la prohibición lisa y llana, b) en todo el territorio de la República, incluyendo las zonas donde ejerza jurisdicción o actividades, c) por parte de las entidades públicas por cuenta directa o indirecta, d) la explotación de hidrocarburos a partir de la fracturación hidráulica (Fracking), y por último e) se abrogan, se dejan sin vigor los permisos que requieren esa técnica, en el mismo ámbito espacial.

Un panorama del Derecho positivo y de la doctrina jurídica y científica en esta materia, digamos sintéticamente, permite establecer que las principales afectaciones que se derivan de la fractura hidráulica tienen que ver:

I) con la afectación al agua, dado los grandes volúmenes consumidos así como con los riesgos creados de contaminación de las napas subterráneas y acuíferos. La propia desproporción entre el volumen de agua que se utiliza y la productividad de los yacimientos no convencionales, está indicando un injustificado, insostenible y, como veremos inmediatamente, a la luz del artículo 47 constitucional, ilícito derroche de un recurso natural esencial para la vida.

II) con la producción de residuos tóxicos, generados no solamente desde el fluido utilizado en la fractura sino desde aquella parte del mismo que permanece en el subsuelo y no se recupera en la superficie

III) con la contaminación atmosférica bastando traer a colación que informes científicos estiman que yacimientos no convencionales producen emisiones de gases de efecto invernadero entre un 30% y un 100% mayores que el carbón.

IV) con la calidad de vida de la población por ruidos, vibraciones, olores, polvos derivados de miles de viajes para transportar los fluidos de la fractura y de aquí, la grave afectación al paisaje.

V) con el riesgo de eventos sísmicos, que en algunos lugares, ha sido elemento determinante para la restricción de la técnica.

8.- A la luz del artículo 47 de la Constitución uruguaya, en su redacción originaria, y con más razón luego del año 2004, en que dicho artículo incorpora las disposiciones plebiscitadas en la denominada “Reforma del Agua y de la Vida”, esta técnica resulta violatoria del texto de dicho artículo, y en todo caso, la legislación propuesta es, en esta temática energética, la consecuente y coherente explicitación, en la legislación ordinaria, de las normas y principios constitucionales que se derivan del texto del artículo 47. En este sentido, de aprobarse este Proyecto, se estaría complementando la Ley General de Protección del Ambiente, N° 17.283 de 28 de Noviembre del año 2000.

Si la extracción petrolera, en sí misma, resulta difícil de justificar a la luz de la norma constitucional citada, que prohíbe todo acto que cause destrucción, depredación o contaminación graves al medio ambiente, visto el indiscutible rol causal respecto del cambio climático tienen los combustibles fósiles, la técnica del fracking incrementa esos elementos de contradicción con el mandato del Constituyente de manera exponencial.

Por otra parte, el texto del artículo 47, da indicaciones precisas, que privan al legislador, al administrador y al juez, de legitimar la técnica del fracking. Cuando el artículo 47 en su numeral 1) literal a), dispone que la política nacional de aguas estará basada en la “restauración de la naturaleza”, desde luego no está previendo solamente acciones subsiguientes a daños o afectaciones ya perpetradas al medioambiente y a la naturaleza. Está poniendo el énfasis en que las políticas, y las acciones que las ejecuten, sean públicas o privadas, deben enmarcarse en un modelo en que el equilibrio de los procesos naturales se salvaguarde desde el momento mismo en que se establecen las políticas o las normas que ejecutan dicha política. Las afectaciones que se han asociado a la técnica del fracking contradicen de manera rotunda este texto de la Constitución, reiteramos, cuya aplicación a la extracción petrolera, la cuestiona como tal, aún en sus expresiones convencionales, con más razón en esta realización de alta agresividad y nociva para el bien de obligada protección como es el ámbito medioambiente.