Eduard Sharmazanov, vicepresidente de la Asamblea Nacional de la República de Armenia, visitó hoy al Presidente de la Cámara de Representantes para traer el agradecimiento de su país por la postura histórica que ha sostenido Uruguay y su incidencia en el proceso de reconocimiento del genocidio armenio por parte de otros pueblos.
El Vicepresidente Sharmazanov, integrante del Partido Republicano de su país, agradeció muy especialmente la actitud adoptada por el Uruguay en abril de 1965, oportunidad en que reconoce el genocidio y adopta unánimemente una postura clara en torno a la condena.
Durante su entrevista privada con el Presidente Amarilla comprometió su apoyo y el de su país en la búsqueda del desarrollo económico y en el fortalecimiento de los lazos parlamentarios, desafíos ambos que cuentan con la unanimidad de los bloques políticos de su país.
Acompañaron al Presidente de la delegación Sukiás Avestisyan, representante del Partido Republicano; Mikael Manukyan, del Partido Federación Revolucionaria Armenia; la Consejera Ester Mktumyan, Encargada de Negocios en Uruguay y Rubén Mozian, Encargado de Asuntos Culturales y Prensa, quién oficio de intérprete durante la visita.
El Presidente Gerardo Amarilla, por su parte, agradeció la deferencia de tan distinguida representación, reiteró la postura de Uruguay en apoyo a las soluciones pacíficas de los conflictos y recordó que el reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de Uruguay si bien se concretó bajo el gobierno de su partido, tuvo la unanimidad del sistema político de entonces.
Amarilla señaló además que desde Uruguay se apoyan los trabajos del Grupo de Minsk y de la Organización de Seguridad y Cooperación Europea (OSCE) que desde la década del 90 sigue de cerca el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán.
Previo a la finalización de la entrevista, Amarilla recordó el importante aporte de la comunidad armenia a la sociedad uruguaya, colectividad que supo integrarse de forma ejemplar en todos los aspectos de la vida nacional sin que ello significare desprenderse de su propia cultura.