Con el compromiso de promocionar a nivel parlamentario mesas de debate sobre cuatro ejes fundamentales, el Presidente de la Cámara de Representantes, José Carlos Mahía, distinguió hoy a los tres jóvenes de Tala que obtuvieron un premio en la “First Lego League” realizado en Houston, Texas.
Ellos son Axel Cuendes, María Belén Barreto y Gabriel Borges, integrantes del Liceo de Tala, una de las instituciones de nuestro país que viene trabajando en materia robótica desde el año 2012 con el apoyo del Plan Ceibal. Los jóvenes estuvieron acompañados por la profesora Alicia Ferrando, quién apoyó al equipo y lo acompañó en todas sus instancias.
Del acto formal participaron el Presidente del Codicen, Wilson Netto; la Directora General del Consejo de Educación Secundaria, profesora Celsa Puentes y los Consejeros profesor Javier Landoni e Isabel Jaureguy y, en representación del Plan Ceibal, la mentora del proyecto, Fabiana Pedrini,
Además estuvieron presentes los Representantes Nacionales por Canelones, quienes participaron de la entrega de medallas en reconocimiento por tan alta distinción.
Al hacer uso de la palabra, el Presidente Mahía señaló que este logro es la prueba más clara que se está cumpliendo con uno de los reclamos que la sociedad le hace a la educación pública, en el sentido de desarrollar vínculos con la realidad.
Luego de destacar el espíritu crítico de estos estudiantes que abordaron la realidad en forma proactiva, Mahía afirmó que -sin dejar de lado la formación tradicional- nuestro país todo tiene por delante el gran desafío de adaptarse a los nuevos tiempos.
De ahí que comprometió su esfuerzo en promover a nivel parlamentario debates sobre cuatro ejes fundamentales: juventud, educación, revolución digital y empleo.
La propuesta de los jóvenes de Tala
Los jóvenes de Tala se presentaron primero en una competencia robótica donde el prototipo presentado debía cumplir con determinadas pruebas en un campo de juego donde los jueces otorgaban puntajes de acuerdo al desenvolvimiento del robot en pista.
En la restante competencia, cada participante debía identificar un problema de su zona de influencia y presentar una solución al mismo.
Las pruebas, que se planteaban en forma separada, fueron unificadas por el equipo uruguayo que compitió bajo el nombre “Pet rescue Tala”, haciendo que el robot fuera parte de la solución del problema, que en este caso tenía que ver con la existencia de leptospirosis en el departamento de Canelones.
Así surge la construcción del robot que, además de cumplir con las exigencias del certamen, fue capaz de detectar mediante sensores de luz suelos húmedos con PH neutro, es decir excepcionales condiciones para incubar dicha enfermedad que tiene origen zoonótico.
Identificado el suelo el robot agrega al terreno hidróxido de calcio y hace que la bacteria no sobreviva.