CONVERSATORIO TUTELA DE LA VERDAD

Parlamento
PALACIO LEGISLATIVO
dos

Esta tarde en la Sala Acuña de Figueroa, del edificio José Artigas, anexo al Palacio Legislativo, se realizó el conversatorio: Tutela de la Verdad, organizado por la Senadora Elsa Capillera, quien presentó el encuentro.

El conversatorio propuso un espacio de reflexión y análisis en torno a la defensa de la verdad y el impacto social de las denuncias falsas, en un contexto donde el debate público requiere cada vez más responsabilidad y transparencia. 

Expusieron: el Senador Dr. Gustavo Zubía, la Dra. Gabriela Fossati, la Dra. Martha Valfré y el perito forense, Mag. Gustavo Álvarez. 

Los panelistas reflexionaron sobre: la Ley Nº19.580 y su reforma (Ley de violencia hacia las mujeres basada en género) las denuncias falsas, la violencia vicaria y la prisión preventiva, entre otros puntos. Anunciaron la idea de crear un observatorio sobre el tema.

La Dra. Fossati distinguió entre la verdad material y la verdad formal y llamó a la “prudencia de los operadores del Derecho al momento de la toma de decisiones”; a exigir la prueba completa o racional y a considerar pruebas objetivas: mensajes, audios, fotos contextualizadas, registros de llamadas o informes médicos, así como peritajes psicológicos o técnicos.  Fossati llamó al apego a los derechos fundamentales por el Estado y al respeto a la dignidad humana.

El perito forense, Mag. Gustavo Álvarez argumentó a favor de una psicología forense basada en un punto de partida de objetivo o pregunta; un método científico basado en evidencias; el uso de herramientas idóneas como los test y por último, la hipótesis alternativa de trabajo.

La Dra. Martha Valfré subrayó que “el sistema toma medidas muy graves y lo comparó con la película Minority Report (sentencia previa). Asimismo, comparó la normativa nacional con la normativa argentina. 

El Senador Dr. Gustavo Zubía mostró su preocupación por “los mecanismos de sobrevivencia, como los falsos testimonios”; solicitó a los operadores del derecho a dudar y a apegarse al principio de inocencia.