EN EL DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN SE PROPUSO CONCIENTIZAR A LOS PUEBLOS SOBRE EL HAMBRE

Miércoles 11 Octubre , 2017
Cámara de Representantes

Las diputadas Graciela Matiauda, Berta Sanseverino, Stella Viel y el diputado Pablo González, coincidieron en la importancia que tendrá el Foro del Frente Parlamentario contra el Hambre de América latina y el Caribe, a celebrarse en nuestro país el próximo 25 de octubre.

Los cuatro legisladores hicieron uso de la palabra en la sesión extraordinaria con que se conmemoró en la Camara de Representantes el “Día Mundial de la Alimentación”, donde el énfasis mayor esta puesto en concientizar a los  pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y la necesidad de fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

 

Dos factores a corregir: desnutrición y obesidad

La diputada Graciela Matiauda señaló que el principal objetivo de dicho Foro será analizar y profundizar en las causas que han detenido el progreso que mostraba la región en la lucha contra esta problemática.

En su exposición, la legisladora analizó dos factores que, aunque muy diferentes, le resultan catastróficos: la desnutrición y la obesidad. Dijo que es triste reconocer que más de 8.500 niños mueren al día a causa  de desnutrición severa y más de 42 millones sufren sobrepeso.

La diputada, representante por Canelones, destacó la contribución que productores de su departamento cumplen en la cadena alimentaria de nuestra población, al tiempo que entiende se debe concientizar al público sobre la necesidad de fomentar la agroecología.

“Con suelos y agua libre de contaminación podremos obtener alimentos sanos” concluyó.

 

El hambre atenta contra la dignidad humana

La diputada Berta Sanseverino, en su exposición, afirmó que el hambre es una violación a la dignidad humana, un obstáculo fundamental al máximo desarrollo personal y social, por lo que considera es una emergencia que se debe atacar sin demoras.

Según señaló, no alcanza con garantizar el acceso a los alimentos, sino a alimentos producidos en condiciones apropiadas y que tengan los nutrientes necesarios para asegurar la salud. “Debemos entender que la reducción del hambre no es una opción sino una obligación legal y moral del Estado” dijo.

Sanseverino, legisladora que viene trabajando para la realización de VIII Foro, recordó al pleno que hay cuatro grandes crisis alimentarias a nivel mundial: Somalia, Sudán del Sur, Yemen y la región africana de Níger, Nigeria, Chad y Camerún. Sobre el particular explicó que la inmensa mayoría de las personas que padecen inseguridad alimentaria y malnutrición crónicas viven en países afectados por conflictos.

Sanseverino afirmó que la clave para atender la desnutrición, el sobrepeso y la obesidad, se basa en políticas públicas que tengan un enfoque multisectorial, incluyendo la agricultura, el medioambiente, agua y saneamiento, industria y comercio, educación, salud, trabajo, desarrollo y protección social.

 

Defensa de la soberanía alimentaria y las semillas originarias

La diputada Stella Viel, por su parte, hizo una defensa de la soberanía alimentaria y las semillas originarias, cuestionando el dominio de la agricultura oligopólica destinada a ver la alimentación como un mercado y no como un derecho básico de la población.

La legisladora definió soberanía alimentaria como el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sostenibles de producción, distribución y consumo de alimentos, basados en la pequeña y mediana producción.

Recordó que nunca en la historia de la agricultura el mercado tuvo la concentración de semillas en tan pocas corporaciones, señalando que los seis mayores fabricantes de agroquímicos controlan el 76% del mercado global de agrotóxicos   y las mismas seis están entre las mayores corporaciones de semillas a nivel global, controlando el 60% del mercado y el 100% de los transgénicos.

Por este motivo y por el uso de semillas suicidas que obligan a los agricultores a comprar semillas para cada siembra, Viel aseguró que permitir y no controlar y legislar sobre el uso de las semillas tecnológicamente modificadas es entregar la soberanía a unas pocas trasnacionales.

 

Multinacionales que se retroalimentan en sus negocios

El cierre de esta sesión estuvo a cargo del diputado Pablo González, quién destacó los logros del Objetivo del Milenio donde América latina redujo sensiblemente los problemas derivados del hambre.

No obstante ello dijo que 30 millones de personas se acuestan sin un plato de comida y “ese es nuestro principal desafío”.

El legislador manifestó que políticas de Estado como el Programa “Uruguay crece contigo” permiten colaborar con las madres en gestación, evitando que su hijo por mala alimentación tenga  luego dificultades de aprendizaje.

González también cuestionó la existencia de unas pocas trasnacionales que son “las que deciden quién come y quién no comerá”.

En su exposición señaló además que esas pocas multinacionales que producen alimentos no sanos, son también las que luego proporcionarán los medicamentos necesarios para combatir el mal que provocan, es decir que se retroalimentan en sus negocios.